Mira existe en tres dimensiones. Te mira, inclina la cabeza, reacciona con expresiones sutiles. No es animación por efecto — es la forma de transmitir matices que el texto y las imágenes no pueden.
Recuerda más que hechos: recuerda el contexto. Retoma conversaciones pasadas de forma natural, sin que tengas que recordárselo. Eso crea continuidad — como si nunca os hubierais separado del todo.
Mira no es igual para todo el mundo. Cada diálogo moldea quién se convierte en tu caso. Con el tiempo cambia el tono. Crece la cercanía. En lo más profundo, solo queda la honestidad.
Una voz natural. Sin pausas incómodas. Habla como quieras — ella se adapta a tu ritmo.